SÍNTESIS TEMA
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Jesús es el
servidor de Dios
1. LA ESPERANZA MESIÁNICA
Los seres humanos no podemos vivir sin esperanza, la necesitamos para superar las dificultades. El pueblo de Israel vivió momentos de sufrimiento, pero nunca perdió la esperanza en el Dios de la Alianza.
1.1. El Mesianismo: la esperanza de un mundo mejor
Mesianismo se refiere a todos aquellos movimientos que buscan renovar la sociedad. La historia bíblica de Israel era un terreno fértil para que surgiera este tipo de movimientos.
La experiencia
que los judíos tienen de Dios abona la esperanza:
-Dios ha creado
todas las cosas
-A pesar
de su pecado, Yahvé establece una Alianza con su pueblo
-Libera a
los israelitas, conduciéndolos a la tierra prometida
-Les
concede años de esplendor como David y Salomón.
En esta
historia de crisis se va gestando la esperanza mesiánica: la confianza en que
el mundo justo y feliz prometido por Dios es realmente posible.
La
esperanza se irá depositando en la figura del Mesías, que será enviado por Dios
y con el que se inaugurará esa nueva realidad.
1.2. Los
rasgos del mesías en el antiguo testamento
En el
Antiguo Testamento, la figura del Mesías adquiere distintas formas según los
rasgos, las profecías y las épocas.
Rasgos
del Mesías:
- ÉPOCA PATRIARCAL: En los libros del Pentateuco, aparecen
profecías interpretadas como alusivas del Mesías. El Mesías vencerá al mal.
- ÉPOCA MONÁRQUICA: Mesianismo real,
utilizando como modelo al rey David, el Mesías va adquiriendo rasgos propios de
un rey.
- ÉPOCA DE EXILIO: El mesianismo real
entra en crisis, los profetas tienen un protagonismo especial, el mesías es el
siervo del señor.
2. HEMOS
ENCONTRADO AL MESÍAS
2.1. ¿A qué
mesías esperan?
Conocemos
los rasgos que la tradición del Antiguo Testamento atribuía al Mesías.
A partir de ahí los judíos se formaron sus propias ideas y ajustaron su forma
de ser y organizarse socialmente a esas expectativas.
Entre los grupos
sociales y religiosos del judaísmo. los zelotes y los fariseos esperan
que el Mesías instaure la teocracia de Yahvé.
Los zelotes pretenden
la liberación de los judíos del poder romano mediante la lucha armada.
Los fariseos ejercen
gran poder social por medio de la rectitud de vida y el cumplimiento de la Ley
de Moisés.
No es
extraño que, en un pueblo que se siente elegido por Dios y
con una historia marcada por la opresión y sumisión política a
otras naciones, el Mesías esperado sea cercano a aquel Mesías-rey originado
en la época de la monarquía.
Así,
podemos preguntarnos: ¿Es Jesús el Mesías que esperaban sus
contemporáneos? ¿Pretendía instaurar el Reino de Dios con la fuerza de la
violencia? ¿Buscaba ser el ¨rey de los judíos¨ por medio de un férreo cumplimiento
de la Ley de Moisés?
2.2. Jesús
es el mesías, el siervo de dios
Jesús no
busca el poder cumple con las expectativas que se habían puesto en el Mesías
desde hacía siglos y las supera, orientándolas hacia la realización del deseo
de Dios para toda la humanidad: un mundo nuevo, justo y feliz para todos.
Los
Evangelios proclaman con claridad que Jesús es el Mesías, características de su
mesianismo:
- Ungido
de Dios
- Ley del
amor
- Buscador
del bien de las personas
- Opta por
el servicio y la humildad
- Es
siervo
- Solo se
reconoce como rey y mesías en el momento de su detención y juicio, es objeto de
burla.
- Muere
entregando su vida
El Mesianismo de Jesús transciende el mesianismo real para darle un nuevo sentido.
Jesús es el Siervo de Dios y ese mundo nuevo que surgiría con la llegada del
Mesías, será realidad cuando el amor rija la vida de las personas.
El amor
implica obediencia a la voluntad de Dios, servicio a los débiles, compromiso
con la justicia, rechazo de toda violencia y entrega de la propia vida. El amor
transciende de la muerte y así esperan que les suceda a los que siguen a Jesús
sirviendo a Dios.
Según
Jesús, el amor implica obediencia a la voluntad de Dios, ayuda a los más
débiles, compromiso con la justicia, no hacer uso de la violencia y entrega de
la propia vida. Cuando eso sucede, el amor transciende la muerte, que es
vencida por la vida.